Sigo aquí porque no me cabe el texto en el comentario....
Ya estoy aquí de nuevo, he tenido que ir a uno de esos sitios que uno no puede decir a riesgo de que le llamen "maleducado" no sin razón.
Vamos a filosofar un poco, que tengo que llevar la máquina de cortar la hierba al taller y no abre hasta dentro de un rato...
Sobre las tablas:
No he sido de los que tenían varias tablas en casa, hasta hace bien "poco" sólo tenía una tabla, la típica 6' 3" playera y nada más. En caso de que hubiera tragedia, simplemente me quedaba sin hacer surf durante una temporada hasta que la tabla estuviera disponible.
Recuerdo, creo, casi todas las tablas que tuve, la primera una Stiling de segunda mano partida dos veces, yo aún la volví a partir por un tercer sitio distinto a los dos anteriores...
La segunda tabla fue una Eukaliptus, que vendí en Barcelona para comprarle a Paco Tactic una Stiling. Y es el recuerdo de la Stiling que le compré a Paco el que me ha llevado a escribir este comentario ya que fue esta tabla y las peligrosas tendencias que se seguían por aquellos tiempos en la elaboración de las tablas las que me llevaron a mi particular calvario que me llevó años rectificar.
El caso es que un buen día, por no decir otra cosa, se me cruzó el cable y decidí vender mi maravillosa Stiling para comprarme una de esas Polen que todo el mundo estaba llevando por esas fechas en Ferrol, tablas super finas con poco volumen y mucho rocker, vamos, como se les denominaba en la época una “banana”. Me fui a la tienda local, me dieron la Polen por mi Stiling y algo de pasta. El resultado fue horrible, el primer baño que me di con la Polen parecía que no me iba, que siempre ponía mal los pies. La tabla era ultrafina, con deciros que si la ponías contra el sol se veía a través del foam...
Me di cuenta de que había cometido un error tremendo de que esa tabla no me iba, al año de comprarla, (tenía que apoquinar con la decisión no tenía más pasta) me fui al Pantín Classic a buscar tabla, finalmente acabé comprando una Spider a un pro sudafricano, Quintin Jones, un chaval delgadito y bajito, vamos lo opuesto de lo que yo necesitaba, le compré su tabla de olas medianas, recuerdo la primera impresión, algo mejor que la Polen pero nada del otro mundo.
Como la anterior vez tuve que comerme la decisión y tirar un año más con la tabla hasta el siguiente Pantin Classic, esta vez me ocupé de buscar un "gordo", tocó otro sudafricano, no recuerdo su nombre, pero me sacó una tabla magnífica, una T&C con quillas de carbono, canales y un volumen de 2 3/8, ¡por fin tenía una tabla que me llevaba!, me había costado pero después de más de dos años volvía a tener una tabla parecida a la Stiling, recuerdo el primer baño recién comprada en el medio de Valdoviño, la sensación del primer take off, ver como la ola empujaba y la tabla corría fácilmente, no se clavaba en los cut-backs, en fin, una maravilla...
Por esos tiempos a alguien que va al viaje se le ocurrió convencer a un servidor de que se fuera a Australia, la decisión tuvo mucha importancia en varios aspectos de mi vida pero el más importante en relación a este comentario fue que a los pocos meses de estar en Avalon partí mi querida T&C, me quedé sin tabla, como ya os comenté hasta hace poco, era surfista de quiver corto, una tabla....
Comenzó un recorrido por tiendas y muchas pruebas de tablas de gente del Hostel, la verdad es que la gente se portó muy bien conmigo, probé de todo, todo el mundo no ponía pegas a dejarme probar las tablas que tenían a la venta, y eso que era para ir a un sitio como Avalon en el que en un día se podían partir 30 tablas...
El caso es que me había estado fijando en las tablas que se llevaban allí y empecé a ver varios factores que se repetían en todo tío "gordo" y uno de ellos nunca fallaba. Primero os sitúo en la época para que os deis cuenta de lo radical que podía ser eso, estamos en 1998 seguimos en la época "Banana", los pros llevan tablas finísimas, con rockers imposibles, y con Slater viviendo en Avalon temporadas, con la influencia que eso supone....
El caso es que ese denominador común entre los "gordos" como os imaginaréis era el Volúmen. Todos, todos, llevaban tablas bastante más gordas de lo normal...
El ver eso me recordó cierta manga que había presenciado en Ribeira de Illas en Ericeira uno o dos años antes, debió ser la 3ª o 4ª manga que veía, eran un brasileño, un australiano, otro y Vetea David, el Tahitiano. Cuando Vetea, se fue al agua me fijé en su tabla, era gordísima casi no podía cogerla con la mano. Era el surfista más rápido con diferencia, además de que conseguía conectar con la sección de la orilla, sección que casi nadie podía surfear con las tablas (bananas) que llevaban a excepción del Vetea.
Hay otros detalles, pero no quiero hacer el comentario eterno, el caso es que volviendo a Australia, y a la compra de una tabla, al final para ir pasando compré la 6' 2" con más volumen que encontré en una de las tiendas que miré (Todas las de la península norte) hasta que un shaper del que me habían hablado muy bien volviera de un viaje de surf y le pudiera encargar unas tablas.
No hubo manera de encontrar algo con más volumen de los malditos 2 1/4 de mierda, lo siento pero recuerdo que fue tan frustrante, me cagué tanto en Slater y compañía....
Encargué esas tablas, que son las tres que me traje, por primera vez en mi vida tenía más de una tabla en casa, ¡¡¡¡un verdadero quiver!!!!, con volumen, con rockers planos, con almas gruesas, con glass resistentes, que os voy a contar, todo lo opuesto a lo que se llevaba en el momento,.....
Durante 5 años surfeé mi tabla de todos los días, me daba igual que estuviera amarilla o marrón de lo vieja que estaba, una de las lecciones que me traje de Australia es la de ver a tíos de 50-60 años haciéndose re-entry's a las 12 uno tras otro, con tablas así, importaba el volumen y el piloto... lo que faltaba para tenerlo todo en un sitio como Galicia y más importante que la tabla y que el piloto es un buen traje...
Esta tabla tenía un pequeño problema, y es que no sé por qué pero cuando intentaba hacer re-entry's de espaldas tendía a clavar fácilmente el canto por lo que acabó generándome mucha inseguridad de espaldas, así que después de 5 años (podéis pensar que soy un poco lento tomando decisiones) decidí que había llegado la hora de encargar la tabla de mis sueños, una 6' 2" a Peter's Daniel's (que había sido el Shaper de la T&C maravillosa que murió partida en Avalon), como no, con canales, alma gruesa y bien durita. Me duró otros 4 años aproximadamente hasta que la partí. Ya había nacido mi hija Mar, así que como resulta que había cierto individuo que trabajaba en cierta factoría de tablas decidí usar a mi hija como " acelerador" en la respuesta del Shaper, y el resultado fue bueno, en mi carrera por aprender más y con mejores medios (lo de carrera es una broma dada la lenta rotación de tablas) decidí ir más allá y encargar la que pasaría a llamarse como la madre de todas las tablas con volumen o "LA MORCILLONA" el mismo largo que siempre con canales, como no, con alma gruesa, durita (pa'que dure 5 años) y poco rocker...
El caso es que ahora estamos en una época maravillosa en la que se prueba de todo, y es curioso que lo diga yo que voy muy por el rail de los tri-fins, (no tan convencional, ya que uso los canales que ya casi nadie lleva), pero la verdad es que son tablas muy normalitas. Después de toda esta historia como comprenderéis (si todavía estáis leyendo) experimento poco con las tablas, cada día intento mejorar mi surf, sé que se puede surfear muy bien con 60 años, (lo he visto) con tablas marrones, que se puede aprender y evolucionar, que me queda mucho por aprender, que no hay que irse a casa “seco” con medio metro con el viento de atrás, sobre todo porque esos días me acuerdo de la “lección” que aprendí en vuestra tierra esos cinco años que pasé, recuerdo los días que me bajaba a la Barceloneta desesperado a mirar un mar plato simplemente para olerlo aunque no se moviera, y recuerdo como daría todo lo que tenía en ese momento por medio metro con viento de atrás, así que en días como esos en Galicia no es difícil que estando calentito en el coche en invierno, apague todo y me vaya al agua pensando en vosotros los que estáis en el otro lado esperando a que aparezca ese medio metro mágico, eso sí con mi morcillona debajo del brazo. Porque hay mucho que aprender en el agua y si hay un deporte de horas ese es el surf...
Un saludo.